sábado, 23 de junio de 2012

El arroz más tradicional en Uzbekistan

El pilaf es el plato por excelencia en la cocina uzbeka pero lo encontramos en toda Asia Central así como en otros países vecinos como Georgia y Armenia. No queda claro si viene de la tradición turca o persa pues en la época del gran Tamberlán el imperio de Samarcanda llega hasta Turquía.

En función de la región lo preparan con unos u otros ingredientes y siempre va servido en un gran plato de cerámica típica. Suele haber dos versiones de pilaf, una más ligera y otra con mucha grasa. En ambas hay varios tipos de carne como el cordero y el caballo y un buen combinado de especies que incluyen, como ingrediente principal, el comino.

El pilaf se come en restaurantes especializados de pilaf, es decir, en los que solo sirven el arroz como plato principal con una ensalada y un postre. Merece la pena ir al que hay en Tashkent, bajo la torre de telecomunicaciones, y que es pilaf de la zona de Osh. Su nombre es O'rta osiyo osh markazi. Hay un gran salón comedor con lámparas palaciegas. El arroz se prepara fuera de la sala, al aire libre, en unos grandes hornos de terracota en los que también preparan "samsa". El restaurante ofrecen dos opciones de servicio: recoger el plato o servicio en la mesa, y el menú suele ser precio fijo aunque hay una carta, solo en uzbeko, que propone más opciones.

viernes, 22 de junio de 2012

El pan uzbeko

Es uno de los productos que más se ven por las calles pues las mujeres los preparan en casa y salen con antiguos carritos de bebé llenos de panes redondos, brillantes y de diversas formas. Para muchas mujeres es una importante fuente de ingresos diaria y no solo están en los mercados sino también en las grandes avenidas.

Hay de muchos tipos pero fundamentalmente son tres:
- el pan redondo con un círculo en el centro, formas onduladas en el círculo y en los lados.
- el mismo pero con leche
- el de masa de hojaldre, al que también dan formas distintas.

A la mayoría les ponen especias, entre ellas amapola y comino, que también se encuentran en los mercados y son coloridas y sabrosas.

En el pan de hojaldre preparan los famosos "Samsa" rellenos de carne, verduras o queso.

En este enlace hay recetas de los muchos tipos de pan uzbekos:

http://www.uzbekcuisine.com/breads.html

jueves, 21 de junio de 2012

Registán

Faltan las palabras para describir el impacto que causa la plaza del Registán cuando la ves por primera vez. Te sientes pequeño ante su enorme estructura y, desde el pequeño balcón que han creado para poderlo admirar de frente, te das cuenta de lo pequeños que podemos llegar a ser frente al arte.
 
El Registán son tres madrasas, escuelas universitarias coránicas, que se construyeron en la época de Ulugbek, nieto de Timur o Tamberlán, el gran conquistador centroasiático. Ulugbek fue un científico que quiso convertir Samarkanda no solo en ruta de comunicaciones sino también en epicentro de la ciencia en el siglo XV. Creó las escuelas coránicas y varios centros de investigación.
 
Las madrasas fueron destruidas por los árabes pero a finales del s.XIX se iniciaron los trabajos de reconstrucción que volvieron a pararse en el período soviético. Tras la indepencia de Uzbekistán de la URSS, en 1991, se reinician los trabajos de reconstrucción hasta la fecha.
 
Considerada Samarkanda como una de las siete maravillas del mundo por ser encrucijada de culturas, atrajo científicos, poetas, comerciantes y diplomáticos entre los siglos XIV y XV. Un embajador español, Rui de Clavijo, visitó Samarkanda y reflejó su viaje en el que se considera el primer libro de viajes español.
 
Cada madrasa albergaba 54 estudiantes que estudiaban diferentes disciplinas de la época. Cada madrasa tiene un patio central rodeado por las habitaciones de los estudiantes que a hora son tiendas de souvenirs (portalibros, estuches de madera, mesas de estudio, cerámica). La  mezquita que hay en cada madrasa conserva las vigas de madera pintadas de azul y restos de cómo se construyeron. Las paredes llenas de minúsculos agujeros para facilitar la ventilación recuerdan a Constantinopla y su "horror vacui".
 
Sin duda, la visita la Registán merece un día completo y un lugar para siempre regresar.

La biblioteca de Samarkanda

Salimos a las 8.20 del hotel en dirección a la universidad para poder visitar la Biblioteca que conserva manuscritos desde el siglo XIV. Se considera una de las bibliotecas con más manuscritos conservados del mundo. Muchos de ellos son de poesía de autores persas y otros son coránicos. Samarcanda fue un lugar de ciencia y cultura en los siglos XIV y XV y la producción editorial fue muy importante para los estudios de matemática, teologia, astronomía y poesía que realizaban en las madrasas (que más tarde veremos).
El profesor Shukhrat, que custodia la biblioteca, nos cuenta cómo los catalogan e incluso digitalizan gracias a un proyecto que lideró nuestra cátedra. El espacio es muy pequeño pero los estantes de manuscritos llegan hasta el techo, bien sea ordenados o amontonados. Cuánto trabajo queda por hacer!

miércoles, 20 de junio de 2012

Una jornada de trabajo en la Samarkand State University


Desayuno a la soviet con café imbebible para una amante del Lavazza, pan duro y mantequilla pasada por agua. La mejor opción siempre es el queso.
Dedicamos el día entero a trabajar intensamente para poder tener un día libre de reuniones y visitar la ciudad. Nos ponemos en el

auditorio de la universidad, que incluso tiene wifi! Participa en la reunión una chica que está estudiando español y que nos sorprende con todo lo que ha aprendido e
n cuatro meses gracias a un programa de la AECID. Los estudiantes van vestidos de calle, sin uniformes, y los profesores también. Al mediodía nos llevan a comer a una especie de "mensa" universitaria, con moscas por todas partes por el calor. La comida es buena y sencilla, con mucho arroz.
Volvemos pasando por la plaza que homenajea a Amir Timur y en la que está el antiguo hotel estatal Afrosiab, ahora en venta. Toda ciudad tenía un hotel estatal en la época soviética.
Al acabar las reuniones, el profesor Ismail nos invita a cenar a su casa, en un jardín que tiene lleno de árboles frutales. La casa es grande, con un muro alto y varias estancias adosadas. La señora del profesor nos recibe y se mete en la cocina. Servirá los platos y no se sentará a la mesa con nosotros. Es un costumbre que he podido comprobar en varios países de Asia Central. Nos prepara toasts y el más importante para la señora y cocinera de la casa. Es oftalmóloga, ahora retirada, y tiene seis nietos, "todos en Europa" -nos dice con nostalgia.
rar deliciosas verduras, entre las que destaco la coliflor rebozada, y ternera con muchos tipos de ensaladas. Es una cena entrañable y bonita, llena de

martes, 19 de junio de 2012

De camino a Samarcanda

Tras volar toda la noche, los profesores Ismail y Adkhmadjon nos esperan en el aeropuerto de Tashkent. No tenemos ningún problema en el Passport control pero nos olvidamos de hacer el documento de entrada de la Customs por duplicado, uno para la entrada y otro para la salida. Las maletas vuelven a pasar por un metal detector, nos sellan el visado, de nuevo controlan el pasaporte y, finalmente, salimos al exterior.
Tras una valla está la gente que espera a los viajeros. Son las 08.00 y ya hay 35 grados y un sol aplastante. Nos reciben los profesores y emprendemos viaje de 3 horas y 30 minutos, 3 personas en el asiento trasero. Entre la alfombra que nos han colocado en el asiento, los 35 grados que van en aumento, la falta de aire acondicionado y los baches de la carretera, literalmente parece que volemos!
La carretera, aún siendo de dos carriles al estilo autovía, tiene unos baches increíbles, anchos, profundos, que van acentuándose a medida que dejamos la capital. Tampoco ha perdido el valor de "encrucijada de culturas" y de la ruta de la seda por el comercio que en toda ella hay durante todo el trayecto: manzanas pequeñísimas de Samarkanda, enormes sandías y melones, miel y frutos secos, entre otros. Los puestos conviven con vacas y corderos que pastan en los arcenes de la carretera, que también sirven a los carros de caballos, mulas y burros para el transporte en ambas direcciones.
Los primeros 150 kilómetros son paisajes verdes, campos cultivados, superficies bastante llanas en las que hay pueblos con pocas casas, como aldeas. Las casas son mayoritariamente de un piso, sencillas, blancas o de color tierra, con tejados de uralita y un muro alto que las rodea. Pasados los 150 kilómetros se deja ver el desierto, ríos secos y dunas.
Cuando llegamos a Samarkanda la temperatura es de 40 grados. Nos dejan en el hotel (Majestic) para que descansemos un par de horas. No entienden que estamos tan cansadas que no podemos ni comer.
El Rector nos recibe a las 15.00 y nos agradece el viaje y la gestión del proyecto. Intercambiamos regalos: una cerámica que es un taxi de Barcelona por unos bolsos y pañuelos uzbekos de seda y nos emplazan a la primera cena, en la sala de un típico restaurante soviet con la mesa repleta de ensaladas, hierbas, smetana (queso-nata), zumo de sandía, kebab, borsch (sopa). No puedo recordar la cantidad de toasts (brindis) que hemos llegado a hacer!

martes, 5 de junio de 2012

Los curtidores de Fez

El olor a piel está en todo Fez pero no se identifica hasta que se visita la zona de los curtidores. Se accede por una de las tiendas que lo rodean y se sube a la azotea, con un ramito de hierba buena para superar el olor. Decenas de tinajas de diferentes colores y productos se ven desde lo alto y hombres que se introducen en ellas para curtir y teñir la piel. Las tinajas blancas son de cal y las de colores se preparan con productos naturales. El olor es de excremento de paloma, que tiene amoniaco. Se curten pieles de cabra, camello y vaca. Trabajan a pleno sol 8 horas al día y en presencia de los miles de turistas que los visitan. El acceso es gratuito pero luego intentan colarte unas babuchas o alguna chaqueta de piel. El escenario es verdaderamente medieval y merece muchísimo la pena.

domingo, 3 de junio de 2012

Medrasa

Las Medrasa o madrazas eran las escuelas coránicas en las que los niños entraban de pequeños y estudiaban, además del Corán, materias como la teologia, la matemática y la lengua, entre otras. La primera madraza se construyó en Iran, la segunda en Iraq y la tercera en Fes. Visitamos la madraza Shatarin, de 1670, que debe su nombre a que en ella también se trabajaba y se producían cuerdas que servían de cinturones. Las funciones de las madrazas eran 3: escuela, internado y mezquita. Los niños no podían salir de allí más que en tres ocasiones y durante una semana:

- en la fiesta post-ramadán
- en la fiesta del sacrificio del cordero
- en la fiesta por el nacimiento del profeta

La madraza solo proveía a los niños de pan, olivas y agua. El resto debía traerlo la família. Vimos una de las habitaciones, minúscula, sin luz y se alumbraban con velas. Los encerraban por fuera para que no pudieran escapar. En palabras de nuestro guía, una cárcel.

sábado, 2 de junio de 2012

Fez

Las 3 ciudades que componen Fez (medina, melah y ciudad nueva) ocupan una enorme extensión.

Visitar la medina con guia es un infierno de paradas en tiendas concertadas, cooperativas de artesanos, etc. La unica que vale la pena es la de los curtidores. El guia cuesta entre 25 y 30€ por dia y hay que claramente negociar con él la visita o pasear por la medina será imposible! Es mejor pagar un poco más por la visita y pactar una ruta.

Los Riads en la medina son la mejor opción para alojarse pero recomiendo que estén cerca de la entrada a la medina. En la mayoría preparan cenas. Ir de noche a buscar un restaurante es prácticamente inviable, así que la cena en el Riad u otro Riad merece la pena.

domingo, 20 de mayo de 2012

Los molinos de Kinderdijk


19 molinos construidos alrededor de 1740 como parte de un sistema más amplio de gestión del agua con el que se evitaban las inundaciones. Reconocido como patrimonio de la UNESCO en 1997. La visita es gratuita y pueden alquilarse bicis por 2,50€ o hacer un pequeño crucero de 30' por 4,50€, que vale la pena! Hay cruceros cada 30'.

Hay un molino visitable y muchos de ellos son casas! Yo quiero.....
 
 

sábado, 19 de mayo de 2012

Gouda





Pequeña ciudad famosa por el queso y las velas, y en la que Erasmus pasó parte de su vida. La plaza del mercado (sábados) atrae a los locales a comprar frutas, flores y queso. El queso Gouda lo hacen de muchos sabores: wasabi, ruccola, mostaza, etc. Pero el ahumado es único! Repleta de cafés que te ofrecen stroopwafels de degustación, pasear sus callejuelas y canales es una delicia. Merece la pena un café en el museo arqueológico con las campanas de sint Janskerk de fondo que tocan canciones durante un par de horas!

Volveremos a Gouda, en diciembre, para la noche de las velas.





jueves, 10 de mayo de 2012

Praia de Sao Jacinto

Llegar a la praia de Sao Jacinto requiere cruzar la ría de Aveiro y adentrase en la península, unos 30 minutos. De allí hasta la Praia se cruzan varias poblaciones pero lo que más llama la atención son las barcas de pesca "moliceiro" que tienen la misma forma que las góndolas venecianas pero muy coloridas.

"La Reserva de las Dunas de Sao Jacinto es una zona costera con playa, dunas móviles y fijas, bosques de pinos silvestres y charcas de agua dulce, lugar de paso o de invernada para aves acuáticas migradoras. Esta zona protegida está constituida por tres zonas de diferentes características, y abarca un cordón de dunas, consolidado por vegetación espontánea, colindante con una zona de bosque plantada a finales del siglo pasado, con el objetivo de fijar la duna, constituida, en su mayor parte, por pino silvestre y acacia. El interior de la zona protegida, se crearon charcas de agua dulce para refugio de la población de palmípedas anátidas de la Ría de Aveiro y para el asentamiento de garzas. La mayor de esas charcas, conocida como ´Pateira´, es un lugar privilegiado para el paso o la invernada de diversas aves acuáticas." (extracto de Visit Portugal)  

miércoles, 9 de mayo de 2012

Porto

Calles estrechas, ciudad tranquila y muchas cuestas. Porto es una ciudad que se disfruta con dos días de estancia. Aparcamos el coche en Plaza Lisboa, es pleno centro, y vamos a la Estación de Sao Bento, una maravilla de edificio con azulejos interiores y una zona de vías que recuerda al siglo XIX.

Bajamos Rua das Flores que obliga a pasar por tiendas de antaño como la Livraria Chaminé da Mota o la papelería de 1824 en Largo de Sto. Domingo. Llegamos a la Ribeira y paseamos sus estrechas calles hasta el puente de Dom Luis que no lleva al barrio de Gaia, zona de las cavas del Vinho do Porto. Un buen bacalhao y sardinas a bras en la zona del mercado con vistas a la ciudad.

Cruzamos de nuevo el Douro dirección Terreiro da Sé, pero con funicular (1,45€). Visitamos la Catedral y bajamos por la rua de Aldas y sus callecitas estrechas, ventanas abiertas que dejan oir los Fados, banderas de Portugal y algunas gallinas que corretean por la plaza.


Nos despedimos de Porto con un buen café (50cts) en la rua Galería de París, fantástica!



miércoles, 28 de marzo de 2012

Napoli (parte II)


 Es de destacar la “solaridad” y ofrecimiento de los napolitanos, desde el taxista que te ofrece chicles y caramelos, hasta el director del hotel que te lleva en su coche al lugar de reunión. Los napolitanos interactuan constantemente, hablan, gritan, muestran, se tocan y te tocan. Desconocidos (como el taxista o un camarero) se despiden dándote la mano.

El centro histórico de Napoli te transporta a la edad media con sus calles-mercado, tiendas abiertas una tras otra, al estilo Medina marroquí, con la diferencia de que el producto en venda en Napoli son “souvenirs” de figuritas del belén y enormes belenes completos, arlequines, pepperoncini, y la loteria napolitana, entre otros. Se deben pasear sus callejuelas (viccoli) con su ropa tendida de punta a punta, aprovechando cables, farolas, vírgenes, etc. Ventanas y puertas abiertas, artesanos trabajando en las calles, un café en piazza Bellini con los ensayos de los músicos del conservatorio de fondo merece mucho la pena.

La riviera y la imponente imagen del Vesuvio de fondo, con ese sol por el que se conoce a la “città del sole” invitan a pasear con precaución por sus barrios, en especial por los “Quartieri Spagnoli”, conocidos por agresiones constantes nocturnas pero merecen una visita diurna por sus estrechíssimas calles y sus ventanas abiertas que provocan la sensación de estar en la discusión que en las casas se produce.

domingo, 25 de marzo de 2012

Napoli (parte I)


En Napoli los contrastes son la base de la vida y la construcción de la ciudad. Posicionada geográficamente hacia el sol y con el Vesuvio como horizonte la mayor parte del día, el contraste de anchas y estrechas avenidas impresiona al viajero que se adentra por primera vez. Si el traslado del aeropuerto a la ciudad es en taxi, se pueden apreciar los cambios sociales de cada barrio, la mayor o menor concentración de basuras, la mayor o menor presencia de personas y jóvenes a todas horas en las calles, entre otros. En este caso conviene negociar la “tariffa predeterminata” de 25 euros que no siempre quieren aceptar.

El caos en el tráfico, el ruido y la polución se apoderan de los sentidos del viajero. Motos en contradirección, 3 personas en una moto, los niños de pie en la moto delante del conductor, pocos motoristas con casco y mucha velocidad. Coches parados constantemente, cláxones como banda sonora, dobles y triples aparcamientos, vados inexistentes que simplemente inventan colocando containers de basura para delimitar el espacio del coche. Es parte de las sombras de la ciudad.
 

sábado, 24 de marzo de 2012

Mercatino km.0

De compras por el mercado km 0 de Verona, una fantástica iniciativa "slow" que trae a la ciudad los productos del campo!

lunes, 6 de febrero de 2012

24 horas en Sevilla

Ciudad de tapas y de iglesias, Sevilla merece un buen paseo-degustación de 24 horas por sus barrios emblemáticos de Triana, Santa Cruz y Arenal. Empezar con Santa Cruz, calles blancas, fachadas amarillas y azules, su pequeña Judería y sus plazas, y recorrerla tapita tras tapita es un todo un disfrute. Los montaditos de pringá, de carne mechada, de jamón con salmorejo, de melva acompañados de manzanilla, de cruzcampo, de vino de naranja. Los mejores en la Bodega Santa Cruz (Las Columnas), en Casa Vizcaíno y en la Bodega de la Alfalfa. Visitas a la Virgen de la Candelaria y a la Virgen de las Nieves, con sus mantos blancos y sus cofradías vigilando. La noche...callejear buscando flamenco en locales de ensayo.

La mañana siguiente, un buen desayuno de tostadas con aceite en el horno de San Buenaventura y de camino a Triana. El barrio del Arenal con colmados y ultramarinos antiguos, placetas blancas llenas de flores y la imponente Maestranza. Cruzar el Guadalquivir desde la Torre del Oro y de nuevo callejear con un buen pescaíto frito en cucuruchos de la freiduría Pureza hasta llegar a la puerta de Triana.


Y, por último, carro de caballos desde el Alcazar y por el parque de María Luisa, para descansar un poco. En veces anteriores, visitamos el Alcazar y la Catedral que ocupan toda una mañana pero que podrían estar perfectamente incluídas en las 24 horas.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El centro histórico de Minsk o Traiyetskoye


El centro de la ciudad es un conjunto de grandes avenidas, de larga distancia, y que se conectan entre ellas a través de túneles laberínticos. La vida en estos túneles también es un rasgo distintivo de la mayoría de las exrepúblicas soviéticas y en ellos se hallan tiendas, puestos de flores, kioskos y otros servicios. Son punto de encuentro y buen cobijo en las épocas de nieve.

Las grandes dimensiones de esta ciudad y sus edificios imponentes hacen que el viajero pierda fácilmente la orientación pues el concepto de centro histórico no se corresponde con el que la mayoría de ciudades antiguas tienen. En Minsk, muy a pesar de las políticas soviéticas, las iglesias marcan los puntos de referencia del centro de la ciudad. Impone por su ladrillo rojo y sus múltiples cúpulas, la Iglesia católica de San Simeón y Santa Helena, conocida como la “iglesia roja”. Se encuentra en la gran Plaza de la Independencia (antigua plaza Lenin), junto al edificio del Gobierno de Bielorusia. Frente a este último, una enorme estatua de Lenin preside la plaza. Desde este punto, un paseo de unos 15 minutos por Nezhavizimosti nos llevará hasta la Avenida Lenin por donde podremos acercarnos a la Catedral ortodoxa del Santo Espíritu, en honor a Cirilio y Metodio. Se construyo en el siglo XVII como iglesia católica pero al cerrar sus instalaciones la iglesia ortodoxa decidió quedarse con ella a mediados del siglo XVIII. Durante la revolución de 1917 se convirtió en gimnasio y, posteriormente, en cárcel. La suerte que corrieron las iglesias durante el comunismo parece ahora justificar la gran devoción religiosa naciente en las republicas excomunistas. Frente a la Catedral, merece una visita la Isla de las Lágrimas, en honor a los caídos durante la guerra de Afganistán (1979-1988). El camino que lleva a la isla, cruzando el río Svislach, es un buen paseo.

domingo, 29 de enero de 2012

Los grandes almacenes estatales


Volviendo a la via principal, Nezhavizimosti, por la misma avenida Lenin, podemos detenernos en los famosos almacenes estatales GUM, que abren de 9.00 a 21.00, para saborear de nuevo un poco de restos soviéticos. Estos almacenes, que se construyeron en la mayoría de las capitales de república de la antigua URSS, son de estilo neoclásico y majestuosos para el pueblo. La variedad de productos es enorme y son punto de encuentro de toda clase de ciudadanos. A pesar de la proliferación de modernos centros comerciales en las afueras de Minsk, GUM sigue acaparando la afluencia de compradores, tanto es que hay otra variante de gran almacén en la misma avenida llamado TSUM. Para compras más económicas, aunque los precios de GUM y TSUM son bastante bajos y más con la devaluación actual, se puede visitar el mercado del estadio de fútbol del DINAMO de Minsk, que abre de 8.00 a 17.00. Se trata de un mercado al aire libre bajo el estadio, con casetas y que vende todo tipo de productos.

sábado, 28 de enero de 2012

La presión económica


La dificultad de cambiar moneda en Europa parece complicarse también en el país. Ha habido una devaluación de la moneda1 y debemos esperar a que alguno de nuestros contactos nos diga cómo cambiar. La economía del país se sostiene a duras penas por las grandes industrias que en la época soviética se construyeron pero la realidad es que el coste de mantener dichas industrias es muy elevado pues Bielorusia adquiere la luz y el gas fundamentalmente de Rusia y por tanto el coste de la producción se encarece. Nos aconsejan comprar los rublos justos para sobrevivir, pues luego no se podrán cambiar, o simplemente pagar todo con VISA, que es ampliamente aceptada, pero será un misterio el tipo de cambio que aplicarán.

Largas alfombras nos acogen en el hotel, que pertenece a la Universidad Politécnica Nacional de Bielorusia y que se encuentra a las puertas de la ciudad antigua, en el gran boulevard Nezhavizimosti. El edificio, de verde pálido, se muestra imponente con su columnata central y con vistas al gran boulevard. Merece un buen paseo por sus jardines e incluso una entrada en el edificio principal que impacta por su oscuridad y la imponente escalinata que accede a las aulas.
1 De 1€ obtenías 4.500 rublos bielorusos, a obtener por 1€ 11.500 rublos bielorusos.

viernes, 27 de enero de 2012

La burocracia soviética


El aeropuerto, gris y funcional, nos recibe exigiéndonos un nuevo seguro médico e invalidando el que, a propósito y a petición de la embajada bielorusa en París1, habíamos adquirido. Es una clara reminiscencia a la burocracia soviética, se pueden crear reglas nuevas de un día para otro. Dos mostradores que se encuentran nada más entrar en la terminal indican la obligatoriedad de adquirir la “international insurance” que, en función de los días de estancia en el país, tiene un precio distinto. Por cuatro días de estancia nos cobran dos euros. Y no es el pago de este “impuesto” lo que enerva al recién llegado sino la cola, la desinformación y el haber comprado un seguro previo exigido por la propia embajada. Varios pasajeros que parecen viajar frencuentemente a Bielorusia nos explican que este trámite no siempre funciona, pero que hay que estar preparado para cualquier sorpresa burocrática. Posteriormente, la segunda cola: el control de pasaportes. Pero, a diferencia de muchas otras exrepúblicas soviéticas, la supervisión es rápida y sin problemas.

El viaje desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad muestra desde los prados verdes y extensos hasta el inicio de las anchas avenidas, grandes edificios restaurados, parques con verjas estilo soviético, centros comerciales, tranvías y trolebuses. Las vallas publicitarias no predominan ni tampoco imágenes de política propagandística, aunque ya se empiezan a observar restos de la antigua URSS. Cabe destacar que no hay muestras del poder del Presidente de la República Bielorusa, Alexander Lukashenko, quien lleva gobernando desde poco después de la caída de la unión soviética, en 1994, y que comparte estilo de gobierno con muchas otras repúblicas, como las de Asia Central.

1 Bielorusia no tiene embajada en España y es necesario solicitar el visado a la Embaja bielorusa en París. Si el motivo del viaje es turístico, una agencia española lo puede tramitar. En caso de que sea por motivos profesionales será necesario enviar el pasaporte original y un formulario a la embajada en París.
 

Llegada a Minsk

 La aproximación al aeropuerto de Minsk impresiona por la cantidad y extensión de verdes bosques en la vasta llanura bielorusa. Pequeñas poblaciones de casas de colores y tejados verdes, rojos y azules contrastan con la imagen de fondo, una ciudad extensa de 1.800.000 habitantes cuyo fin no se divisa debido a la planicie de la tierra bielorusa.

El aeropuerto está a unos 40 kilómetros del centro de la ciudad pero desde el aire ya se puede apreciar la meticulosa planificación urbanística que Stalin desarrolló para reconstruir Minsk, tras ser prácticamente derruida durante la segunda guerra mundial. Vamos a visitar la ciudad que, según otros ciudadanos de la antigua URSS, es la que más mantiene el ambiente y la simbología comunista.

martes, 17 de enero de 2012

El vino Amarone despide a Quintarelli, creador y artesano

Hace pocos días, el 27 de diciembre pasado, tuve la suerte de ser invitada “da Quintarelli” por su hija, Fiorenza, quien a través de una amiga común nos quiso ofrecer una cata de sus cotizados vinos y enseñarnos la puesta de sol desde la colina que albergan sus viñedos en Negrar (província de Verona), corazón de la Valpolicella. La luz se ponía sobre las doce hectáreas de viñedo que dan una selecta producción de unas 50.000 botellas al año embotelladas y etiquetadas, una a una, a mano. La noche de ayer, 15 de enero, nos dejaba uno de los poco artesanos vinícolas que quedan en un mundo en en el que domina la producción en masa.

Giuseppe Quintarelli “Beppi” fue siempre consciente de que la calidad está en el método y el proceso. Y su sistema siempre radicó en un cosecha pequeña pero mimada, en la que cada racimo era cuidadosamente seleccionado, transportado y “pasificado” en pequeñas cajas de madera de bambú que se apilaban una sobre otra y junto a otra, para así dejar que la uva poco a poco se fuera secando y adquiriera un tacto y gusto particular.

La zona de la Valpolicella produce desde principios del siglo XX un tipo de vino que destaca por el método que se utiliza durante su producción. Las uvas se desecan al quedarse un mínimo de 3 meses en cajas una vez vendimiadas, cuidando que queden bien extendidas para evitar que se desarrolle pobredumbre. En el caso de la variedad Amarone, la desecación de la uva puede durar hasta 6 meses momento en el cual se pasará a las barricas y en el caso del Recioto entre 6 meses y un año. En el caso de Quintarelli, la calidad de los materiales (bambú para las cajas y roble de Eslavonia para las barricas) asegura la calidad del caldo que posteriormente descansará un mínimo de 6 años para el Amarone classico y 11 años para el Amarone Superiore. Un sabor denso, una fuerte tonalidad rojiza y un grado alcohólico que puede llegar a los 16º es el resultado de un proceso altamente cotizado en el caso de los vinos de Giuseppe Quintarelli.
La zona vinícola de la Valpolicella cuenta con una larga tradición y prestigio. Dante Alighieri ya mencionó sus vinos en la Divina Comedia y su hijo Pietro adquirió una bodega que hoy día también forma parte de las cantine imprescidibles del Valpolicella.

La delicadeza con la que el proceso se lleva a cabo, la implicación familiar tanto en la vendimia como en el cuidado del reposo del vino, la discreción con la que albergan sus productos y un renombre adquirido por la calidad y las recomendaciones particulares son la herencia que su hija Fiorenza ha ido adoptando en los últimos años para perpetuar el buen hacer y legado que deja su padre.

*Imagen de Giuseppe Quintarelli extraída de http://www.premiataofficinadelgusto.it/