domingo, 30 de marzo de 2014

El Trenino Rosso: 125 años de ferrovía de alta montaña

Este es un viaje sorpresa que me han preparado al alcanzar una década nueva así que escribo estas palabras sin conocer destino alguno; que iré descubriendo a medida que me entreguen el billete de cada tramo.
Primera etapa: Empieza el fin de semana. Es viernes y son las 18 horas. El vuelo de Barcelona a Milano Malpensa con Vueling sale puntual y lleno. Ejecutivos y escolares, unos 60 más sus profesores, nos acompañan en esta primera etapa. Aterrizamos con banda sonora: aplausos del grupo de estudiantes, y nos dirigimos al Malpensa express que nos deja en Milano Stazione Centrale en 45 minutos. Grande y neoclásica, nos recibe la estación y, a tan solo 5 minutos a pie, encontramos el hotel y una pizzería que nos ofrece unos tagliatelle con gamberetti, zucchine e zafferano extraordinarios.
Segunda etapa: Son las 06.20, el hotel nos prepara un packed breakfast y nos compramos un buen ristretto en la estación. El tren sale con destino a Tirano. Empezamos el ascenso. A nuestra izquierda, el imponente Lago di Como. Bajamos la ventana para poder percibir directamente el lago tras pasar la localidad de Bellano. Las campanas anuncian las 7.30 y la niebla, espesa, se cuela por nuestra ventana. Las poblaciones son cada vez más panorámicas; llegamos a Tirano.
Tercera etapa: Recogemos las reservas en el hotel frente a la estación. Un segundo ristretto, un panino di Bresaola, y salida puntual de la conexión ferroviaria ítalo-suiza que este año celebra sus 125 años: el Trenino Rosso del Bernino. Construido por la Comunidad Helvética en el 1908, la energía producida por la central eléctrica del Lago Bianco facilita la conexión entre las altísimas poblaciones de la Val Poschiano llegan a una altura de 2019 metros en Alp Grüm. 3000 operarios y la tecnología de la época, que logró perforar 50 galerías y conseguir que el tren hiciera un giro de 360 grados sobre un puente de piedra, entre otros aspectos, consiguieron crear un recorrido que fue declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en el año 2008.
Ascendemos y la nieve cada vez se deja entrever con más fuerza hasta cubrirnos completamente a derecha e izquierda. Vemos la cabeza y sus vagones rojos anteriores y superiores pues el trazo es constantemente curvado. Nos tenemos que poner las gafas de sol de tanto blanco; refugios cerrados, cubiertos, impracticables, nada.
Llegamos a St. Moritz donde pasamos la noche.
Cuarta etapa: 08.00 de la mañana y nos encontramos con dos metros de nieve en la puerta del hotel. Cambiamos de tren para coger el que continúa la línea del Trenino Rosso del Bernina: el Glacier Express. Éste debería ser otro viaje, otra aventura que guardamos para otra ocasión pero que aprovechamos para hacer para poder cubrir la parte más importante del recorrido patrimonio de la UNESCO: De Tirano a Thur. El siguiente tren sale a las 09.00 así que tendremos que “hacer camino al andar”. El tren parte sin problemas por la enorme cantidad de nieve y sin un minuto de retraso. El manto blanco helado nos acompaña hasta Thur, localidad más cercana al Lago de Como para poder, después, desplazarnos al aeropuerto de Milano Malpensa y regresar con el último Vueling del día.
125 años de recorrido en 24 horas…homenaje a una tecnología por la que no pasa el tiempo y los contratiempos. 



miércoles, 12 de febrero de 2014

Le Roi d'Espagne et la Grand Place



El avión se aproxima a Bruselas y tengo la suerte de verlo desde la cabina del avión. Hoy, casualidad, pilota Iñigo y me enseña su oficina, la micro cabina de un Vueling, llena de botones y pantallas. La mejor vista del mundo: el horizonte sobre las nubes...
 
Tras veinte minutos en tren del aeropuerto a la Gare Centrale, salimos a la Place d'Espagne y a tan solo unos pasos llegamos a la Grand Place; 360 grados de historia, parte de ella compartida entre Flandes y España. Es el epicentro de los antiguos gremios (panaderos, camiseros, etc), que convivieron durante siglos con los palacios reales y el de los duques de Brabant que habitan la plaza y que ahora albergan las chocolaterias más internacionales, como Godiva y Neuhaus.
 
Con la ruta ya fija hacia "Le roi d'Espagne" o "Maison des boulangeres", hacemos una pequeña parada en la tienda de Tintin, mítico viajero belga y su inseparable Milou. Llegamos al conocido bar y tenemos la suerte de que nos sienten con vistas a la plaza, frente al palacio de los duques y junto a la casa en la que se refugió Victor Hugo durante su exilio.



Pasamos la tarde con una buena Leffe brun, una quiche au salmon y el hogar central que da un ambiente muy acogedor a este bar forrado en madera, lleno de marionetas, y con una gran selección de cervezas!

domingo, 2 de febrero de 2014

Peaseando por Paris

Mi último viaje a Paris fue una combinación de emociones y gastronomía. Todo junto. Emociones al pasear por las calles lluviosas del Boulevard Montmatre hasta el Museo de Orsay, atravesando los jardines del Palais Royal, las galerías visibles de esculturas que llevan siglos mirando a la gente pasar hacia las pirámides del Louvre, un paseo junto a los Bouquiniste del Sena hablando de Japón y a travesar la Îlle de Sant Louis, con diminutos restaurantes, y la plaza André Antoine. Gastronomía de lujo de la mano de Xavier: primera noche con raclette y fondue, segunda noche en la Brasseria Gallopin, con unos tartars de salmon increíbles, y,el último día, en AuxCharpentiers, curioso lugar en el que hacen una soup a l’ognion excepcional.

Dormir en la casa de Toulouse Lautrec, hoy en día hotel Lautrec Opera, es una gran opción para estar cerca de Palais Royal.