martes, 31 de diciembre de 2019

2019: 12 viajes y sumo ya 54 países!

Un año más en el que sumamos viajes y países, momentos con amig@s y familiares, nuevas libretas viajeras y muchísimas fotografías que hoy en día ya no sabemos ni cómo organizar. El año 2019 es el cierre de una década que arranqué abriendo camino en otros países de Asia Central como Uzbekistán, al que fui por primera vez en el año 2011, o Kazajistán al que fui en 2012 para preparar uno de los mejores proyectos en los que trabajé desde la Universidad. Ahora mis viajes han cambiado bastante, son más previsibles y breves, pero sigo y seguiré intentando vivirlos con la misma intensidad aunque los tenga que concentrar en menos tiempo.

Como todos los años, aquí va mi lista de los viajes del 2019, que han sido 12 en total:


  • Londres: Tuve la oportunidad de hacer un viaje relámpago con mi amiga Ivette para ver un estupendo musical y de paso descubrir un barrio muy trendy que me fascinó y al que pienso volver en esta nueva década: Shoreditch. Nos alojamos en el Hoxton, un hotel que se transforma en night club todas las noches con un ambientazo increíble y que te dejan un desayuno packed-lunch en la puerta.
  • Lanzarote: Volver tras casi 25 años a esta isla y encontrar sus paisajes volcánicos impecables. Estuvimos alojados en Tinajo, en Finca Marisa, un B&B muy acogedor situado en la misma puerta del Parque Nacional del Timanfaya. Me viene el recuerdo de encontrar a una Quintero en el precioso pueblo del Golfo, una mujer de cien años con la que conversé un buen rato. Lanzarote es nuestra Islandia más cercana, un buen refugio.
  • Praga: Fuimos a celebrar los 50 años de mi cuñada Elena y lo pasamos genial, con mucho frío y mucho turista alrededor. No me gustó nada que cobraran por todo, incluso por entrar en la calle de la casa de Kafka. No era el recuerdo que yo tenía de mi primer viaje a la ciudad, en el año 2003, en el que el turismo todavía no había invadido tan agresivamente la ciudad.
  • Mallorca: Viaje exprés al corazón de la Serra de Tramuntana fuera de temporada y así poder coger el tren de Sóller sin aguantar esas colas interminables del verano. Gran casualidad que fuera la fiesta de la naranja en Sóller y que pudiéramos vivir el pueblo con sus tiendas en la calle y artesanía. Y, una casa fabulosa con piano de cola incluido en el pequeño pueblo de Consell.
  • Coimbra, Lisboa: De visita a amigos en ambas ciudades y degustación intensiva de Bacalhau, esta vez hemos podido ver cómo van creciendo las viñas de Marta en Sesimbra, un sueño que poco a poco va tomando forma y que un día será un rincón increíble en la zona de la Arrábida.
  • Fajac: Nuestro Château, nuestro refugio...Teihet, Mirepox, Pech-Luna, Montolieu, Sorèze, Le Vernet, etc...Las colinas verdes, el cine del sol, Lola y Claude. 
  • Pisa, Lucca, Pistoia: Una escapada para ver el último concierto de un maestro, un compositor insuperable del siglo XX, Ennio Morricone, quien se despidió con su orquesta una noche de verano en la ciudad de Lucca. Aprovechamos también para hacer un pequeño tour por otros pueblos de la zona, como Pistoia en la que pudimos degustar platos toscanos y muy buena compañía.
  • Venezia: Weekend veneziano con la familia italiana para celebrar los 80 años de mi suegra, descubriendo Baccari y formas gratuitas de cruzar el gran canal en góndola pagando solo dos euros! Además, pude ir al cine a ver "Il pianeta in mare" y entender la catástrofe medioambienal que rodea a Venezia.
  • Ibiza: Adoro esta isla en fuera de temporada y esta vez tocó visitarla a finales de octubre. Bocata en Santa Gertrudis, Spritz en el Café del Mar, caldereta en el Bigotes, "Hippismo" en el mercado de Las Dalias...repito y repito, y nunca me canso de mi tour ibicenco y de la paz que me da esta isla.
  • Gales: Visita a una buena amiga para descubrir el aislado y genuino país de Gales que siempre, desde mis años en el Anglo-American School, quise visitar. Breve visita a la ciudad de Cardiff que tiene un imponente castillo, el pueblecito de Pembroke y por último, y tarde porque se hizo de noche prontísimo, el literario pueblo de Hay-on-Wye, con sus más de 20 librerías y un Pub muy acogedor en el que dormimos.
  • Suiza: Un par de días navideños en Lucerna, protegida por puentes, rodeada de montañas nevadas y un lago en el que navegan barcos de vapor, luces de colores por todas partes y un centro medieval delicado y con fachadas muy artísticas.
  • Liechtenstein: El pequeñísimo paraíso fiscal que se cruza en tan solo 25 kilómetros, esconde castillos medievales rocosos, pueblos alpinos y mucho banco. 
12 viajes que ya son parte de mí y siguen ayudándome a aprender que somos el planeta, la tierra, el agua que reciben las montañas y los ríos, los animales que la protegen y reciclan, y las personas de cada lugar que aportan a pueblos y ciudades la historia e historias que tanto me gustan conocer.

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