domingo, 2 de febrero de 2014

Peaseando por Paris

Mi último viaje a Paris fue una combinación de emociones y gastronomía. Todo junto. Emociones al pasear por las calles lluviosas del Boulevard Montmatre hasta el Museo de Orsay, atravesando los jardines del Palais Royal, las galerías visibles de esculturas que llevan siglos mirando a la gente pasar hacia las pirámides del Louvre, un paseo junto a los Bouquiniste del Sena hablando de Japón y a travesar la Îlle de Sant Louis, con diminutos restaurantes, y la plaza André Antoine. Gastronomía de lujo de la mano de Xavier: primera noche con raclette y fondue, segunda noche en la Brasseria Gallopin, con unos tartars de salmon increíbles, y,el último día, en AuxCharpentiers, curioso lugar en el que hacen una soup a l’ognion excepcional.

Dormir en la casa de Toulouse Lautrec, hoy en día hotel Lautrec Opera, es una gran opción para estar cerca de Palais Royal.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Bussana Vecchia

El miércoles 23 de febrero de 1887 un violento terremoto sacudió las tierras de San Remo, en la Liguria italiana, dañando gravemente el pueblo de Bussana. Desde la autopista “dei Fiori” como se conoce la costa de la Liguria, se entrevé un pueblo, a lo alto de una colina, que parece en ruinas y abandonado. Y así fue durante casi un siglo, hasta que un grupo de artistas, en los años 70, decidieron repoblarlo e instalar allí, no solo sus viviendas, sino también sus estudios y galerías.

La carretera que sube hasta la colina es estrecha y sinuosa, llegar de noche es complicado. El coche se debe aparcar en la misma carretera y conviene llevar buen calzado y una linterna para entrar en el pueblo de noche. Dos beds and breakfast y tres restaurantes ofrecen servicio de hostelería a los pocos turistas que nos encontramos en invierno. El local más conocido es la Osteria degli Artisti, que se encuentra en el epicentro del pueblo y es el punto del que parten sus pocas calles que, aunque las recorras veces y veces, siempre te aportan detalles nuevos.

Jana, que lleva en Bussana desde los años 70, me cuenta cómo ha reformado su casa, cuando le comento que el interior me recuerda a las casas ibicencas. Bussana depende administrativamente de San Remo pero en realidad los vecinos se encargan de arreglar las calles, los arcos y las plazas. Pienso en lo mucho que debemos agradecer y aprender de las personas que realmente dedican esfuerzos en mantener los lugares en los que los que viven.

Volveré a Bussana, pero más tiempo y en primavera, para poder comprobar el porqué de la costa “dei fiori”.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La Alquería



El paisaje entre el Cabo de Gata, de dónde venimos, y Jumilla, a dónde vamos, coincide en la árida tierra abrazada por montañas escarpadas. La vid, denominación de origen desde hace un lustro, introduce el carmín del fruto y un manto verde que cubre extensiones y convive con olivos.

Nos desviamos de la carretera nacional y llegamos a La Alquería, término árabe que indicaba una pequeña comunidad rural que se situaba cerca de una ciudad (medina), típico de las provincias de Granada, Valencia y Murcia, donde nos esperan Carmen, Emilia, Sabine y Martina. Tras un enorme portón, almendras a secar en la izquierda y una magnífica casa con estructura de venta que integra varias casas y una extensa zona de cultivo.  Mantiene su historia a través de objetos antiguos, puertas y ventanas de madera añeja y fotos que hablan de tradiciones y recuerdos. Carmen y Emilia están en los cientos de libros y cuadros que hay por doquier, y los visitantes de la casa en las improntas de dejan en platos que se cuelgan en el gran recibidor. Definir como acogedora esa casa, es poco.

Durante nuestra estancia probamos el gazpacho manchego, con pan ázimo y setas, el pisto jumillano con queso fresco, el queso de vino y el queso de romero, las maravillosas costillas con miel (se ponen las costillas de cerdo con sal, aceite y pimienta, y se unta miel encima, se decora con salvia, y se hornea a180 grados durante 1 hora, acompañado de papas al horno abiertas por la mitad con un ajito y cortadas por encima en forma de rombo) y, el último día, la paella de pescado de Pascual, cuya altura no sobrepasa el centímetro. Nos dice que para 6 personas no pone más de medio kilo de arroz. Pascual es un alquimista; destila plantas como el tomillo, romero y lavanda para hacer jabones y perfumes. Tiene una tienda de vinos y productos de la zona de los cuales te puede explicar todos sus detalles, historia, situación en el contexto de la crisis, como las almendras cuyo precio fija California y que se están vendiendo a 3€ el kilo este año. "El turrón será muy caro estas navidades" nos comenta.

Nos marchamos de La Alquería con reservas del huerto para al menos un mes y agradecidos a Carmen y Emilia por habernos mostrado este magnífico lugar en el mundo!!