sábado, 23 de agosto de 2014

Matsutake festival

Son muchas las motivaciones que un viajero puede tener para visitar el pequeño reino de Bhutan. Las más habituales son las visitas a Templos Budistas (Dzongs), trekkings, deportes de aventura (rafting), flora y fauna (birdwatching) y por último sus famosos festivales.

Estos festivales normalmente se celebran en primavera y/u otoño y son conmemoraciones a dioses budistas realizadas por monjes (monks) en los dzongs (fortificaciones donde habitan los monjes). 

Durante los meses de julio y agosto el monzón amenaza este pequeño reino y es por este motivo que no se realizan actos religiosos, si bien desde hace 5 años, en el precioso pueblo de Ura, los granjeros locales celebran el Matsutake festival. Este festival pagano se realiza para fomentar la ganadería de uno de los valles más admirados de Bhutan (valle de Bumthang). El Matsutake es un preciado hongo comestible que crece bajo los árboles del valle de Ura. Este hongo se cultiva principalmente en Asia. Su valor en el mercado ronda los 90€/kg y es uno de los hongos más valorados por los japoneses por su olor aromático a especias. 

El Matsutake festival se caracteriza por ser una fiesta folclórica donde hombres/monjes danzan disfrazados y enmascarados en redonda al son de música tradicional. Posteriormente, niñas y niños de diferentes edades hacen varios bailes como entretenimiento para el público mientras éste degusta los platos típicos del valle. 

Una vez finalizadas las danzas, los asistentes pueden optar por salir al valle con la gente local en busca del preciado hongo o bien degustar un baño de piedras calientes.


Alex Oistrach Pujol, desde Bumthang (Bhutan)

jueves, 21 de agosto de 2014

Bhutan, el país de la Felicidad

El vuelo KB 205 de la compañía DrukAir se dispone a efectuar su salida del Aeropuerto internacional de New Delhi. En breve rodará por la pista de despegue un airbus A319 que sobrevolará los picos más altos del mundo para realizar uno de los aterrizajes más peligrosos: el del aeropuerto internacional de Paro (Bhutan).


Bienvenidos a BHUTAN

Este reino del Himalaya, de aproximadamente 800.000 habitantes, es uno de los países más pequeños y despoblados del planeta.

Desde el año 2008 su sistema de gobierno se basa en una monarquía constitucional donde el rey (o Druk Gyalpo) es el jefe de estado y fue en ese mismo año cuando se aprobó la primera Constitución. En ella, se enumeraron los derechos y obligaciones de sus ciudadanos pero también se aprobaron una serie de importantes medidas que condicionan, y condicionarán, el futuro de este pequeño estado: al menos el 60% del país tiene que permanecer como capa de bosque. A fecha de hoy, los bosques acaparan el 72% de la superficie total.

Sin lugar a duda, para los bhutaneses la ecología es un factor muy importante en su día a día, y más aún, al estar considerada uno de los pilares que sustentan el famoso indicador de Felicidad Nacional Bruta. Este indicador fue introducido por el cuarto rey de Bhutan como respuesta a las críticas de pobreza en su país y se compone de los siguientes temas (pilares):
  • Bienestar psicológico
  • Uso del tiempo
  • Vitalidad de la comunidad
  • Cultura
  • Salud
  • Educación
  • Diversidad medioambiental
  • Nivel de vida
  • Gobierno
Alex Oistrach Pujol, desde Jakar (Bhutan)


jueves, 14 de agosto de 2014

El palacio de verano del último Emir

Abror nos lleva a las afueras de la ciudad, a visitar el palacio de verano del último Emir de Bukhara. Una muralla de colores da paso a un jardín de rosas que conducen al palacio. Se visitan las estancias y habitaciones de la familia, decoradas al estilo bujarí, con pequeñas estanterías de colores talladas con formas ojivales, mosaicos y vidrieras de colores. Horror vacui en todas partes. Hay una pequeña exposición de vestidos tradicionales. Llegamos a uno de ellos, muy parecido a un burka afgano, y Abror nos explica que es el vestido que llevan las novias en el intervalo que va desde que se casan hasta que llegan a la casa del marido. Tras la ceremonia se lo ponen, su padre la introduce en el coche que la llevará a su nueva casa y, cuando llega, el marido la toma en brazos para que no toque el suelo y la introduce en la nueva casa. Una vez allí, puede quitarse el vestido que cubre su cuerpo y rostro por completo.

Llegamos a una piscina que tiene, frente a ella, una torre de madera de color azul. Allí nos cuentan que en la piscina se bañaba el harén de mujeres del emir y éste, una vez al día, lanzaba una naranja a la mujer que pasaría la noche con él. Leyendas…